"Hay amores que se vuelven resistentes a los daños
Como el vino que mejora con los años
Así crece lo que siento yo por ti.
Hay amores que se esperan al invierno y florecen
Y en las noches del otoño reverdecen
Tal como el amor que siento yo por ti..."
Aquí estamos, una vez más viéndonos de frente. Es casi una década, el tiempo se ha ido volando ¿No crees? Parece que fue hace apenas unos días cuando pasábamos el tiempo como niños, jugando, riendo, despreocupados del futuro y siendo felices. Crecimos y estamos aquí.
Lo que me trae acá, yendo al grano, no es más que poner sobre la mesa una afirmación tácita, una sentencia que ya ambos conocemos.
Tu inteligencia, consideración, atención y ambición son dignas de admirar, sobre todo cuando dichas cualidades ven la luz, ya que no cualquiera tiene el privilegio de ver tu lado espléndido. Puedes conseguir lo que quieras y a quien quieras, tu sabes que lo puedes conseguir.
Mereces tener una compañera perfecta, a la cual cuidar, proteger, apoyar... A la que será tu mundo, tus buenos días y buenas noches... A esa que hará que tu corazón lata rápido, que hasta parecerá que se saldrá de tu pecho... A la que querrás hacerle el amor, suavemente, con delicadeza, con delirio, con adoración, frenéticamente... Y con amor.
Admiración, eso sentirás por ella. Mientras, te escribirá los versos más hermosos, las poesías que le salgan del alma, serás su inspiración, y sentirás orgullo por ella así como ella de ti y de tus logros, de tus hazañas heroicas y de las que no lo son tanto. Te amará a la luz y a la sombra, se aferrará a tus defectos y día a día sostendrá tus virtudes.
Te pido, que cuando la encuentres no la dejes ir. Lucha, plántate firme y sosténla en tus brazos, hazla sentir segura y a salvo...
La última de tus preocupaciones debe ser lo que piense el resto del mundo, incluyéndome. El amor no se reprocha, el sentimiento sincero y real no se juzga.
Hace muchísimo tiempo, demasiado temprano, supe que mi destino era transitar todos mis caminos en soledad, supongo que a eso se deben muchas de las cosas que han sucedido desde entonces... Dirás que soy joven, pero de quedarme alguna esperanza, aunque sea sólo un poco, no recuerdo dónde le perdí el rastro.
Para finalizar, te pido dos últimas cosas:
Primero, si lloro, no me consueles ni sientas lástima, puedes estar seguro de que mis lágrimas no son de amargura.
Segundo, no digas nada luego de leer esto, no me juzgues... Permite que me retire, los pensamientos se aprecian mejor en el silencio.
"... Y se me ocurrió que los sueños que se hacen realidad
nunca sacian la voraz ambición humana,
porque siempre pensamos
que podríamos volver a hacerlo todo mejor."
The Fault in Our Stars
John Green
The Fault in Our Stars
John Green
Infinitamente agradecida.
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