Más que gustarme la publicidad, algo que podría sonar hueco, me gusta más el hecho de lo que ésta puede llegar a transmitir, todo el proceso creativo involucrado que puede hacer que un mensaje sea tanto glorioso y poderoso como rechazado y rápidamente olvidado.
Desde hace unos días el siguiente video, un hermoso y sublime proyecto elaborado por la agencia publicitaria internacional Saatchi & Saatchi, ha estado circulando por los feeds de todas mis redes, confieso que no había querido verlo, tal vez en un intento subconciente de evitar dañarme la máscara de pestañas.
Ahora bien, quienes me conocen más de cerca sabrán que desde hace algunos años me niego rotundamente a la idea de tener hijos, y las razones que me han llevado a tomar tal postura, que algunos tildan de radical, tal vez las revele abiertamente en el futuro. Algo si les digo, el leit motiv de esta campaña hecha para la organización CoorDown, tal vez tenga algo que ver.
Estoy segura que esas glándulas lagrimales trabajaron un poco luego de ver tanta hermosura y genialidad juntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario