martes, 30 de diciembre de 2014

Bitácora del capitán: dos mil y catorce


Las aguas parecen calmarse, la costa se divisa de a ratos, aunque no sabemos si sólo es un espejismo producto del bamboleo de la cubierta. El sol se asoma en el oriente, tenemos la confianza de que pronto estaremos a salvo de esta vorágine que por poco nos hace naufragar.

La velas están intactas, el inclemente tifón que diezmó la estructura de la nave en horas más oscuras no las ha rasgado, a Dios gracias. Jamás me he acostumbrado al ir y venir de las corrientes marinas, el olor a la salitre es lo único que me calma las entrañas y la llovizna salada que se levanta de la superficie del océano refresca mi piel y tranquiliza mi espíritu.

Así me imagino el pasar este año, como un viaje a bordo de un navío cruzando el mar, pero de la forma en que se hacía hace 5 siglos o más, a merced de las condiciones dictadas por la naturaleza.

Mes 1:
Luego de dos años sin ir, recibí el año en Zaraza, con mi familia, en ese lindo lugar apartado, en el que crecí, mi pueblo.
Me permití recordar a aquellos que debieron estar y no estuvieron.
Mes 2:
El cáncer cruzó la puerta una vez más, esta vez afectó a quien llamo mi hijo, mi pequeño canino fiel. Tomé la decisión de amputar una de sus patas. Ahora Mantecado camina con tres, sobrevivió.
Sin darme cuenta siquiera me gradué y soy licenciada.
Vi a jóvenes luchar por su futuro y morir por este país. Yo quise participar, salí a la calle y le corrí a las bombas lacrimógenas.
Me corté la melena, y la doné a los niños con cáncer.
No quedó espacio para la celebración.
Empecé a escribir en este blog.
Mes 3:
Despedí a buenos amigos que abrieron alas en búsqueda de sus sueños, de su propio destino.
Hice nuevos amigos.
Me descubrí poderosa en dimensiones en las que realmente ignoraba que tenía poder.
Nuevos y muchos retos saltaron al camino.
Rechacé ofertas, muchas.
Me postulé para estudiar fuera de Venezuela, abandoné el proceso por incertidumbre y miedo.
Meses 4,5 y 6:
Por poco me pierdo en un torbellino de emociones burlando el paso del tiempo e ignorando retazos de memoria.Me equivoqué, y lo volví a repetir.
No aprendí a bailar flamenco.
Prendí una gran fogata en la playa, de noche, llevando un vestido largo y tomando ron.
Empecé a ver Game of Thrones, la serie y los libros se volvieron mi vicio.
Aprendí el significado de la palabra spoiler y a usar Torrents.
Empecé a dar clases de maquillaje.
Hice dieta y fui al gimnasio, esporádicamente.
Me ascendieron.
Meses 7 y 8:
Empecé a ser mejor en lo que ya soy buena.
"Maté tigres", en el sentido figurado.
Fui más de una vez a la iglesia.
Vi a amigas muy queridas comprometerse, casarse, tener hijos, graduarse, irse...
Conocí la ciudad de Buenos Aires-Argentina, y no bailé tango, en respeto inconsciente a una promesa.
Gracias a ese viaje me propuse ahorrar, en serio.
Puse mi meta lejos del sitio en el que nací, muy lejos.
Mes 9:
Lloré y reí ebria y tuve que sufrir con la resaca.
Dejé de preocuparme de más y de aferrarme a las cosas y a las personas.
Empecé a ver lo bueno en mí.
Mes 10:
Fui por primera vez a un juego de béisbol criollo, Caracas-La Guaira.
Vi a un hermano irse de casa, también lo vi volver.
No celebré mi cumpleaños.
Extrañé a mucha gente.
Mes 11:
Fui elegida candidata idónea para una beca de estudios, dicha beca fue aprobada.
Acompañé muchos corazones rotos, además de este.
Me endeudé con el banco, para bien.
Mes 12:
Una hermana del alma me dio el honor de prepararla para el día más importante de su vida y de estar a su lado.
Pensé y me preocupé mucho, en exceso.
Hice compras de las que me arrepiento.
Empecé a redecorar mi cuarto y no lo terminé.
No renuncié a mi trabajo, cuando lo pensé y lo decreté más de una vez.
Fui por primera vez a Mérida, buscando nieve.
No subí al tepuy Roraima, pero lo haré, al igual que subiré al Pico Bolívar.
Me reencontré (virtualmente) con un buen amigo del colegio, luego de muchos años sin tener contacto, somos los mismos.
Lo negativo:
Sigo sin aprender a decir que no.

Lo positivo:
Perdoné.

Te espero aquí 2015.
No te defraudaré.

lunes, 6 de octubre de 2014

Discúlpame la debilidad

Esta sustancia aurífera, cristalina, que observo detenidamente a través de una fina capa de cristal bohemio, desprende un ligero aroma que revela una mezcla de madera con frutas y ha decidido manifestarme una serie de hechos o "epifanías".

1 Nada es eterno.
2 Somos vulnerables.
3 Es imposible no doblegarse ante el Ello.
4 El alcohol nos induce a estadios de la consciencia no explorados muy a menudo por nuestro Yo racional ¿Tal vez la victoria del Ello?
5 Por más que tratemos de cambiarlo, el paso del tiempo es implacable con lo tangible y lo etéreo.
6 Hay borracheras tristes, alegres y poéticas.

"To love at all is to be vulnerable"
C.S. Lewis

Libando de este Chardonnay argentino, pisando la delgada línea entre la consciencia y la inconsciencia solo puedo afirmar que el vino es un elíxir de doble filo, te hace sentir poderoso y desvalido al mismo tiempo.

domingo, 5 de octubre de 2014

Epístola tardía a un idilio añejo

"Hay amores que se vuelven resistentes a los daños
Como el vino que mejora con los años
Así crece lo que siento yo por ti.

Hay amores que se esperan al invierno y florecen
Y en las noches del otoño reverdecen
Tal como el amor que siento yo por ti..."

Aquí estamos, una vez más viéndonos de frente. Es casi una década, el tiempo se ha ido volando ¿No crees? Parece que fue hace apenas unos días cuando pasábamos el tiempo como niños, jugando, riendo, despreocupados del futuro y siendo felices. Crecimos y estamos aquí.

Lo que me trae acá, yendo al grano, no es más que poner sobre la mesa una afirmación tácita, una sentencia que ya ambos conocemos.

Tu inteligencia, consideración, atención y ambición son dignas de admirar, sobre todo cuando dichas cualidades ven la luz, ya que no cualquiera tiene el privilegio de ver tu lado espléndido. Puedes conseguir lo que quieras y a quien quieras, tu sabes que lo puedes conseguir.

Mereces tener una compañera perfecta, a la cual cuidar, proteger, apoyar... A la que será tu mundo, tus buenos días y buenas noches... A esa que hará que tu corazón lata rápido, que hasta parecerá que se saldrá de tu pecho... A la que querrás hacerle el amor, suavemente, con delicadeza, con delirio, con adoración, frenéticamente... Y con amor.

Admiración, eso sentirás por ella. Mientras, te escribirá los versos más hermosos, las poesías que le salgan del alma, serás su inspiración, y sentirás orgullo por ella así como ella de ti y de tus logros, de tus hazañas heroicas y de las que no lo son tanto. Te amará a la luz y a la sombra, se aferrará a tus defectos y día a día sostendrá tus virtudes.

Te pido, que cuando la encuentres no la dejes ir. Lucha, plántate firme y sosténla en tus brazos, hazla sentir segura y a salvo...

La última de tus preocupaciones debe ser lo que piense el resto del mundo, incluyéndome. El amor no se reprocha, el sentimiento sincero y real no se juzga.

Hace muchísimo tiempo, demasiado temprano, supe que mi destino era transitar todos mis caminos en soledad, supongo que a eso se deben muchas de las cosas que han sucedido desde entonces... Dirás que soy joven, pero de quedarme alguna esperanza, aunque sea sólo un poco, no recuerdo dónde le perdí el rastro.

Para finalizar, te pido dos últimas cosas:

Primero, si lloro, no me consueles ni sientas lástima, puedes estar seguro de que mis lágrimas no son de amargura.

Segundo, no digas nada luego de leer esto, no me juzgues... Permite que me retire, los pensamientos se aprecian mejor en el silencio.

"... Y se me ocurrió que los sueños que se hacen realidad
nunca sacian la voraz ambición humana,
porque siempre pensamos
que podríamos volver a hacerlo todo mejor."
The Fault in Our Stars
John Green

Infinitamente agradecida.

sábado, 17 de mayo de 2014

Naturaleza mística



Aunque fuese lo que más deseaba en todo el mundo, no pudo enderezarlo, no logró suprimir esas curvas irregulares que le quitaban gracia a su aspecto, que afeaban su apariencia - imponente, pero alterada.

Decidió empezar desde cero, hacerlo de la forma correcta, aunque la metamorfosis significara un proceso de autodestrucción en exceso doloroso, la muerte de sus antiguos ideales.

Pero jamás se permitió olvidar aquella forma maltrecha y sin belleza, por ello conservó el recuerdo tangible y cercano de su equivocación, el rastro del mal camino andado, la muestra de lo no acertado. Creemos que es fácil hacer retoñar ramas nuevas, no es así.

Ahora lo veía, entendía la naturaleza de sí mismo, desde esa opulencia que le otorgaba su postura ahora erguida en el bosque, dichoso.

¿Qué tan cierto es que "árbol que nace torcido, nunca su rama endereza"? Si al final, cada quien escoge su propia vía, eso es algo que ni la mismísima muerte puede impedir.
La oportunidad de hacerlo bien jamás se extinguió.



viernes, 21 de marzo de 2014

Dramas urbanos: La ex-mujer de Antonio



Son las 7:58 a.m., estoy en la parada de autobuses y voy tarde, nada nuevo. Pienso: A mi jefe no le va a gustar esto. Después de varios interminables minutos, más que los de costumbre, arriba una camioneta con un letrero en color rojo que reza "Directo" en letras blancas, la de siempre, me subo a la unidad y me siento en el primer puesto pegado a la ventana, mi favorito para el viaje de rutina.

De mis audífonos sale una Lady Gaga lamentándose por amar a un descarriado Judas -"I wash your feet with my hair if he needs..."- pero a un volumen moderado, porque me gusta pensar en mil cosas antes de llegar al caos subterráneo del metro de la ciudad. Una vez una amiga me dijo: Si escuchas música es porque no sabes estar sola con tus pensamientos. Yo le respondí: Tranquila que mis pensamientos siempre necesitan soundtrack.

¿Qué tengo en la cabeza al inicio del día? Pienso en el control cambiario, en las guarimbas, en ése máster que me toca posponer, en lo mucho que me gustaría irme de viaje, en que aún falta para el viernes, en la quincena que toca estirar, en esa persona que no me respondió el mensaje la noche anterior y en la "reunión" a la que mi jefe me convocará al llegar a la oficina.

De pronto escucho una voz, de apariencia amable, con un distintivo acento andino (gocho, le dirán algunos) que a cualquiera le denota cordialidad y una sonrisa cortés, era una mujer, sentada justo en el asiento ubicado detrás del mío.

Habla por teléfono y saluda con un tono muy cálido, diciéndole al que se encuentra al otro lado de la línea:

- Hola, ¿Cómo le va? ¿Está todo bien?
Imagino que la otra persona le responde un cortante "Bien", porque enseguida la mujer agrega:
- Mire, le llamo para saber cuando arreglaremos lo que tiene pendiente.
Silencio.
- Quiero que sepa que del colegio de la niña llamaron a la LOPNA para darnos una citación a los dos. Recuerde que esa escuela es privada, y nos dan el chance hasta el 4 de abril para ir.
Silencio, más largo esta vez. La mujer sube el tono de su, ya no tan amable, voz.
- Mire, esa niña es su hija también ¿Oyo?, es su responsabilidad, así como usted la hizo tiene que responder por ella.
Silencio, otra vez.
- Antonio, ¿por qué no me dice dónde está lo que le presté? Yo de buena fe le di ese dinero, y mire como usted siempre me pone excusas y ya vamos para un año.
Cada vez, mi compañera de viaje se inquieta más y ya las palabras le salen angustiosas del pecho.
- Usted tiene cinco hijos Antonio, ¡cinco!. No solo tiene que responder por el más pequeño, que ya sé que le nació hace poco, tiene que encargarse de todos ellos.
Un silencio prolongado, acompañado del sonido de una llorosa nariz.
- No se ponga grosero, yo le estoy hablando calmada, sin insultos y usted aprovecha para decirme malas palabras, como siempre. No se atreva a dejarme hablando...
Le colgó.

El chofer anuncia: Hospital de niños.

La mujer se levanta, va vestida de rosado, y lleva dos bolsas con varias botellas de aceite vegetal comestible, paga el pasaje, da las gracias, los buenos días y se baja del carro con lo que me pareció era una sonrisa de resignación, en su cansado rostro.

Me quedo con la ex-mujer de Antonio en mi mente, una de muchas damas guerreras, víctimas de una sociedad machista-matriarcal, en la que la educación privada viene a ser la mejor opción para garantizar el futuro de sus retoños. Me conmueve el cansancio de sus ojos, sus bolsas con aceite -seguro venía de hacer una larga cola para comprarlos- y me indigna el hecho de que el señor Antonio no quiera brindarle ayuda para sacar adelante a ese tesoro que tienen en común, pero luego hago pausa porque no quiero juzgar sin saber.

Suena en mis audífonos una canción instrumental de piano que no sé cómo llego a mi lista de reproducción, y no sé cómo se llama, pero me encanta oírla cada que puedo.

Me percato que a pocas cuadras está la parada final, llegamos, busco en mi cartera y veo que no tengo billetes, pago el pasaje con monedas, el conductor me ve mal por ello y corro a la estación del metro porque ¿Recuerdan? Voy tarde a trabajo.

jueves, 20 de marzo de 2014

A que se te arruga el corazón

Quienes me conocen saben que me encanta la publicidad, por algo la elegí como la carrera de mi vida. Por otro lado, quienes también me conocen saben que suelo ser un poco "llorona", por no decir que lo soy del todo. Supongo que haber salido hace 22 años de la barriga de mi mamá llorando y evitarle al doctor gastar energía en la reglamentaria palmada ha influido en ello.

Más que gustarme la publicidad, algo que podría sonar hueco, me gusta más el hecho de lo que ésta puede llegar a transmitir, todo el proceso creativo involucrado que puede hacer que un mensaje sea tanto glorioso y poderoso como rechazado y rápidamente olvidado.

Desde hace unos días el siguiente video, un hermoso y sublime proyecto elaborado por la agencia publicitaria internacional Saatchi & Saatchi, ha estado circulando por los feeds de todas mis redes, confieso que no había querido verlo, tal vez en un intento subconciente de evitar dañarme la máscara de pestañas.

Ahora bien, quienes me conocen más de cerca sabrán que desde hace algunos años me niego rotundamente a la idea de tener hijos, y las razones que me han llevado a tomar tal postura, que algunos tildan de radical, tal vez las revele abiertamente en el futuro. Algo si les digo, el leit motiv de esta campaña hecha para la organización CoorDown, tal vez tenga algo que ver.


Estoy segura que esas glándulas lagrimales trabajaron un poco luego de ver tanta hermosura y genialidad juntas.

viernes, 28 de febrero de 2014

Exigencia cruel

"Si me pides que cambie, lo haré"

Una frase contundente y al mismo tiempo devastadora, que vi hace algunos días como el reflejo del pensamiento de una persona conocida en un momento "difícil". Pero ¿cómo una persona, consciente de su calidad humana puede dictar tan severa sentencia?

Los sentimientos son complicados, todos sabemos eso ¿o no? Pero aún más complicados son cuando llega esa persona, que no comparte el mismo sentir que tu.

Estimado (a), si alguien te pide que cambies, no lo hagas, no renuncies a tu esencia, no te anules como persona. Eres así por un motivo, lógico o no, y sería una aberración querer arrancarte tu propio YO.

Hay relaciones dañinas, de amistad o de otra naturaleza, que nos corroen desde adentro, que poco a poco nos van vaciando. De igual forma hay personas dañinas.

No es un error estar en ellas o con ellas, el error está en permanecer y no saber cual es el momento adecuado para "recoger los peroles" y cruzar la puerta de salida.

Algunos párrafos arriba coloqué la palabra difícil entre comillas, y con toda la intención, porque sinceramente no sé cómo calificar el momento en que una persona decide "disparar a quemarropa" a otra, solo por sentirse bien consigo mismo(a), sin razón. Es perverso y raya en lo retorcido, a mi parecer.

No soy quien para juzgar, pero mientras pueda escribir sin cambiar mis pensamientos, lo haré.

Y no me considero del grupo que afirma que "las personas nunca cambian", porque lo queramos o no, con el tiempo las experiencias nos van moldeando, de la misma forma que el calor vuelve maleable al hierro o como un diamante que logra su pulida y radiante apariencia luego de ser extraído del vientre mismo de la tierra, como un pedacito sucio de roca bruta, sometido después a varios procesos de fricción.

Eres un diamante, una joya de estructura cristalina y transparencia única, formado en condiciones extremas pero siempre consciente de tu naturaleza, una valiosa gema fuera de serie, hermosa por su rareza.

Para ti, que inspiraste estas líneas, y a quien se las dedico: No esperes que sea tarde y que el odio manche los bonitos recuerdos, da media vuelta y sigue, aún queda un lindo y largo camino que ver, un mundo lleno de matices asombrosos, una vida completa.

Créeme, así como el afligido otoño da paso al invierno para recibir a la esplendorosa primavera, de igual forma algo mejor espera adelante, siempre.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Realidad melancólica

Cuan raro es
extrañarte aquí, ahora y después.

Es muy extraño decirlo
más aún sentirlo
siendo solo un "extraño"
echado de menos.

Es extraño, al menos para mí.
Seguro mucho más para ti
esta extrañeza de extrañarte
con razón y con pasión.

No hay explicación acertada
tampoco un deseo errante.

Solo hay algo en mi pecho
que me zumba en las ideas
y se siente extraño.

Extraño de extrañarte.


martes, 25 de febrero de 2014

Zona de confort

Tomar un riesgo no es difícil, pero tampoco es cosa fácil, digamos que hay un umbral que pocos nos atrevemos a cruzar y cuando lo hacemos solo hay dos escenarios posibles: salir ilesos o someternos a la decepción.

Un héroe primero tuvo que ser cobarde, así fue como aprendió el arte de actuar con valentía en el lugar y momento indicados.

Eso sí, nuestro subconsciente es sabio, y rara vez se equivoca… Si nos dice que no es oportuno “lanzarse al barranco”, pues no hay que porfiar, porque puede ser que en el fondo de ese acantilado nos espere una jauría de animales hambrientos.

Me excuso por el exceso de fatalidad, pero también es válido aplicar lo que por ahí dicen: “el buen juicio es el resultado de las experiencias de actuar con falta de juicio”.

Tomado de Tumblr (22-Mar-2013)

¿Qué son las lágrimas?



Acaso, ¿es la metamorfosis sublime que sufre toda esa materia altamente emocional y sensitiva, cuando muta de un estado etéreo, quizá gaseoso, a su forma líquida?

¿O no serán de casualidad producto del alma temblorosa, sacudida por un fervor incipiente que mueve la fibra más profunda?

Asumo que ambas, ambas porque las lágrimas son pura emoción que necesita materializarse de alguna forma, por ello existen y me permito nombrarles varios tipos:

Las de esa incontrolable risa que te hace doler las costillas.
Las de absoluta felicidad.
Las de nostalgia por lo que pudo ser y no fue.
Las que salen producto del escalofrío cuando el canto de un niño te conmueve.
Las de tristeza.
La lágrima solitaria y silenciosa del frío rechazo.
Las de amor.
Las de orgullo.
Las manipuladoras (usadas, en algunos casos, como armas infalibles de destrucción masiva).
Las de miedo.
Las del sentimiento nacionalista de los exiliados.
Las de decepción, a mi juicio las peores... Y pare usted de contar...

Pero las más misteriosas de todas, aquellas que nadie se atreve explicar, son aquellas se surgen de la nada aparentemente, en un espacio solitario, en el que solo los pensamientos y el propio ser convergen, aquellas que lavan las mejillas con el elixir del alma y aclaran pensamientos.

Esas son a las que llamo las lágrimas de la certeza, ¿y por qué? Porque luego de llorarlas y sentirlas evaporarse rápidamente, por una extraña y misteriosa razón, llega a nosotros la fortaleza suficiente para gritarle al universo: Todo pasa, lo bueno, lo no tan bueno... Todo en esta vida pasa.